
DÍA 7
Agradecimiento como estilo de vida

VERSÍCULO BASE
1 Tesalonicenses 5:18, TLA
«Den gracias a Dios en cualquier circunstancia. Esto es lo que Dios espera de ustedes, como cristianos que son»
Introducción
El apóstol Pablo nos exhorta a vivir una vida marcada por el agradecimiento. No se trata de dar gracias solo cuando todo va bien, sino de adoptar una actitud constante que reconoce a Dios en cada circunstancia, sin importar si esa situación es favorable o no a los ojos humanos.
El agradecimiento no depende de lo que sentimos, sino de la confianza que tenemos en que Dios sigue obrando, aun en medio de las dificultades y de las situaciones que humanamente no entendemos.
REFLEXIONA EN ESTO

1
Dar gracias en todo, no por todo
El versículo no dice que agradezcamos por las pruebas en sí, sino en medio de ellas. Agradecemos porque Dios está presente, porque nos sostiene y porque cumple su propósito, aun en situaciones difíciles.
No se trata de dar gracias solo por lo que recibimos de parte de Él, sino también por aquello que no recibimos, pero que creemos que necesitamos.
No se trata de ser agradecidos por las puertas que Él abre, sino también por las que cierra.
2
El agradecimiento revela nuestra confianza en Dios
Cuando elegimos dar gracias, demostramos que creemos que Dios tiene el control.
La gratitud transforma nuestra perspectiva y nos ayuda a vivir con paz, fe y esperanza; nos guía a vivir con confianza cada temporada de nuestras vidas porque sabemos que quien direcciona nuestras vidas no falla, no se equivoca y siempre querrá lo mejor para nosotros.
3
El agradecimiento nos lleva a poner primero a Dios en todo
Cuando decidimos dejar a un lado la ingratitud para adoptar una vida que practica el agradecimiento, inevitablemente Dios pasará a ser lo primero en nuestras vidas.
Un corazón que vive agradecido entiende que todo lo que tiene es gracias a Dios y que todo lo que sucede en su vida es por un propósito mayor.
Conclusión
Pablo no sugiere dar gracias; lo ordena. Esto nos enseña que la gratitud es una parte esencial de la vida cristiana y refleja nuestra obediencia y dependencia de Dios.
Adoptar el agradecimiento como un estilo de vida produce un cambio de prioridades en nuestra forma de vivir, ya que la gratitud nos acerca más a Dios y fortalece nuestra fe.
Cuando aprendemos a dar gracias en todo momento, dejamos de enfocarnos en las circunstancias y comenzamos a centrarnos en la fidelidad de Dios. La gratitud abre nuestro corazón para reconocer Su voluntad y caminar confiados en Él, reconociéndolo como lo primero en todas las áreas de nuestra vida. La gratitud nos lleva a vivir una vida que gira en torno a la voluntad de Dios.
Por lo tanto, como hijos de Dios, estamos llamados a vivir el agradecimiento como un estilo de vida, pues es la gratitud hacia Dios la que permite que sucedan cosas extraordinarias en nuestras vidas. La gratitud nos lleva a reconocer a Dios en todo, y quien lo reconoce en todo ha hallado el favor, la gracia y el poder de Dios en su vida.

ORACIÓN
Señor, gracias por enseñarme a vivir con un corazón agradecido. Ayúdame a reconocer tu mano en cada situación y a confiar en que tu voluntad es buena, agradable y perfecta.
Que el agradecimiento sea parte de mi vida diaria, no solamente cuando está sucediendo lo que yo quiero que suceda, sino también cuando estoy pasando por situaciones que no entiendo.
En el nombre de Jesús,
Amén.
