top of page
FONMDO.jpg

DÍA 11

El peligro de retener lo primero

combinación de dial de seguridad

VERSÍCULO BASE

Josué 7:11, NTV

«¡Israel ha pecado y ha roto mi pacto! Robaron de lo que les ordené que apartaran para mí. Y no solo robaron, sino que además mintieron y escondieron los objetos robados entre sus pertenencias»

Introducción

El ejército de Israel estaba en racha: acababan de obtener una victoria milagrosa e inusual en Jericó. Con Dios de su parte, ¿qué podía salir mal?

La siguiente batalla era contra Hai, un pueblo pequeño, con un ejército inferior en número y fuerza. Parecía una victoria asegurada. Sin embargo, ocurrió lo impensable: Israel fue derrotado. Muchos soldados murieron y el resto tuvo que huir. El desánimo se apoderó del pueblo y no parecía haber explicación.

Frustrados por lo que acababa de ocurrir y sin entender lo que pasaba, llevaron sus preguntas a Dios, cuya respuesta leemos en Josué 7:11. Un hombre llamado Acán había decidido desobedecer y retener lo que Dios había ordenado que se apartara para Él. Parecía un pecado «menor», uno del que nadie se enteraría, pero tuvo una gran consecuencia.

Israel perdió la batalla de Hai, no por falta de fuerzas o estrategia, sino porque su corazón no estaba completamente alineado con Dios. Y como suele pasar, un pecado llevó a otro: retuvieron, robaron, mintieron, escondieron… y el resultado fue desánimo, pérdida, muerte y humillación.

REFLEXIONA EN ESTO

En nuestra vida también podemos enfrentar derrotas, frustraciones o caminos bloqueados, sin darnos cuenta de que, en ocasiones, la causa está en no poner a Dios primero. Por eso quiero dejarte estos tres puntos para reflexionar:

FONMDO.jpg

1

El problema no siempre es externo

Antes de culpar a los demás, a las circunstancias o al mismo Dios, pregúntate:

 

¿Hay un área en mí que no le he entregado a Dios?

 

¿En dónde no está siendo lo primero?

 

¿Estoy reteniéndole tiempo, dinero, esfuerzo; quizás un hábito, una actitud, mis sueños, mi «éxito», mi ego?

2

El pecado no siempre es evidente

Acán no negó a Dios ni abandonó al pueblo; simplemente decidió guardar algo para sí.

 

A veces creemos que, porque llevamos una «vida correcta» según el estándar religioso, no pasa nada si me guardo «lo mío».

 

Pero lo que se retiene y se esconde delante de Dios nunca permanece oculto.

3

Con Dios no se negocia, se le obedece

Se trata de rendición total, de obediencia, de seguir instrucciones aunque no sean comprensibles (como en Jericó).

 

No podemos caminar en victoria mientras pretendamos obedecer una parte y retener la otra.

Conclusión

No poner a Dios por primero es peligroso; mientras que hacerlo garantiza la victoria.

 

Cuando le damos prioridad, nuestras decisiones, tiempo y recursos se transforman. No significa que todo será fácil, pero sí que caminaremos en su dirección y evitaremos consecuencias que no solo nos afectan a nosotros hoy, sino que llega a nuestro futuro y afectan a quienes más amamos.

10-_DSC5853.jpg

ORACIÓN

Señor, examina mi corazón. Muéstrame si hay algo que estoy reteniendo y que te pertenece a ti.

 

Ayúdame a darte el primer lugar, no solo con palabras, sino con una obediencia sincera y completa.

 

No quiero avanzar sin ti ni construir sobre una desobediencia escondida.

Amén.

Centro Bíblico Internacional Barcelona

(+34) 695 799 237

cbibarcelona@gmail.com

Carrer de Fra Juníper Serra, 79

08030 Barcelona

@2025 by CBI Barcelona.

bottom of page