
DÍA 3
El principio del orden divino

VERSÍCULO BASE
Mateo 6:33, RVR1960
«Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas»
Introducción
Vivimos en un mundo acelerado donde las prioridades suelen invertirse. Muchas veces buscamos primero la provisión, el éxito o la seguridad, y dejamos a Dios para después.
Sin embargo, el Reino de Dios opera bajo un principio claro: el orden divino. Cuando Dios ocupa el primer lugar, todo lo demás encuentra su lugar correcto. Este principio no solo trae paz espiritual, sino también dirección y equilibrio para nuestra vida diaria.
REFLEXIONA EN ESTO

1
Dios es un Dios de orden, no de confusión
Desde la creación, Dios estableció un orden perfecto. Nada fue creado al azar. Cuando ponemos a Dios en primer lugar, alineamos nuestra vida con Su diseño.
El desorden espiritual produce ansiedad y frustración, pero el orden divino trae claridad, paz y propósito.
Buscar el Reino primero significa reconocer que Dios gobierna cada área de nuestra vida.
2
Priorizar el Reino redefine nuestras decisiones
Buscar primeramente el Reino no es solo una idea espiritual, sino una práctica diaria.
Implica tomar decisiones basadas en los valores de Dios y no solo en nuestras necesidades inmediatas. Cuando el Reino es nuestra prioridad, nuestras decisiones reflejan fe, obediencia y dependencia de Dios.
Él se encarga de añadir lo que necesitamos en el momento correcto.
3
La provisión es una consecuencia, no el objetivo
Jesús nos enseña que la provisión viene como resultado de un corazón alineado con Dios. Muchas veces perseguimos las añadiduras y olvidamos al Dador de ellas.
El orden divino nos recuerda que Dios conoce nuestras necesidades antes de que las expresemos.
Cuando buscamos Su Reino, confiamos en que Él suplirá conforme a Su perfecta voluntad.
Conclusión
El principio del orden divino nos desafía a revisar nuestras prioridades. Dios no compite por el primer lugar; Él debe ocuparlo por completo. Cuando lo hacemos, nuestra vida entra en armonía con el cielo.
Buscar primeramente el Reino no elimina los desafíos, pero nos asegura que caminamos bajo la guía, provisión y paz de Dios.
Hoy es un buen día para reordenar nuestro corazón y poner a Dios en el centro.

ORACIÓN
Señor, hoy reconozco que muchas veces he puesto otras cosas antes que a ti.
Perdóname y ayúdame a buscar primeramente tu Reino y tu justicia. Ordena mi corazón, mis pensamientos y mis decisiones conforme a tu voluntad.
Confío en que Tú suplirás todo lo que necesito en tu tiempo perfecto. Te entrego el primer lugar de mi vida. En el nombre de Jesús,
Amén.
